Archivo de prensa · Entrevista
Sus rarezas
Joaquín Cardiel y Pedro Andreu hablan de Rarezas y del futuro del grupo
Sobre esta entrevista
Con motivo de la publicación de Rarezas, Joaquín Cardiel y Pedro Andreu explican cómo seleccionaron las canciones y las demos de la recopilación. La conversación también aborda el descanso del grupo, sus proyectos individuales, Internet, el coleccionismo y la relación con sus seguidores.
La mejor idea que Héroes podían haber tenido era la de editar un disco repleto de temas que los fans desconocían. Rarezas es el nombre de esta edición de caras B de singles y otras canciones recopiladas en un solo compacto que aumenta su interés a medida que te adentras en cada uno de los cortes que lo forman. Estuvimos con Joaquín y Pedro, bajista y batería, respectivamente, para hablar de esta genial decisión, que se ha colocado en los primeros puestos de ventas en apenas dos semanas.
Canciones en su estado más primitivo
«Queríamos recopilar material que hasta el momento había sido inalcanzable para los seguidores, pero teníamos que mirar mucho la calidad musical, es decir, que sonara bien. La idea era hacer una recopilación de toda nuestra carrera, cogiendo canciones de aquí y allá.
Nos pareció también muy interesante editar una demo que grabamos en el Pirineo aragonés antes de editar Avalancha, con canciones en su estado primerizo, para que la gente pudiera ver ese cambio desde que nace una canción hasta que se edita. Estas canciones reflejan su estado más primitivo y se puede ver la evolución cuando se incluyeron en el disco.
Por ejemplo, hay otros temas como “Apuesta por el rock ’n’ roll”, una versión de Más Birras. Nos gustó esa versión; además, es un homenaje a las bandas de Zaragoza. Hay canciones como “Virus” y “Opio” que se hicieron para Avalancha, esta última con otra letra. No hemos editado canciones más antiguas para que el disco tuviera su propio peso. No queríamos incluir la maqueta de hace 17 años, aunque hay material de ese tipo».
¿En qué situación se encuentra el grupo ahora? ¿Habéis estado parados, componiendo…?
«Cuando paramos en octubre del 96, después de un periodo de curro, simplemente nos separamos para dar rienda suelta a nuestros proyectos individuales y descansar los unos de los otros. Dentro de ese descanso nos ha parecido oportuno completar la discografía con este disco, dando a la vez pie a que la puerta siga abierta de cara a la reunificación del grupo.
No sabemos ni cuándo ni cómo se va a efectuar, ni siquiera si se va a producir, porque hay que sentarse y hablar de ello, de las orientaciones que la banda tomaría. Hay muchas cosas por determinar; aún estamos en el periodo de descanso, aunque es relativo porque todos tenemos nuestros proyectos por separado.
Enrique tiene su disco Radical Sonora. Joaquín tiene un par de proyectos; uno de ellos es una especie de apoyo al movimiento indio americano, con unas cajas de regalo en las cuales van una serie de artículos y un texto leído por Constantino Romero de una carta que un jefe indio del siglo pasado escribió a un presidente de los EE. UU. Es una especie de tratado ecologista que dice que la tierra no se puede vender, que no es propiedad de nadie.
Juan también está preparando un proyecto; lo que pasa es que le gusta mantenerlo en secreto y aún no sabemos lo que es. Sabemos que tiene contacto con una compañía, y yo —habla Pedro— he montado un grupo que espero que grabe en junio y que el disco salga para septiembre».
Pero lo primordial para vosotros sigue siendo Héroes…
«No, lo primordial para nosotros ahora son nuestras cosas, nuestros proyectos individuales. De hecho, en nuestra parada del 96, el planteamiento era que cada uno era libre de hacer o deshacer a su antojo lo que quisiera. Ahora no nos planteamos la dirección musical de Héroes.
Pedro está con su grupo, Pura Vida, y dentro de un tiempo nos juntaremos para hacer un proyecto unido, para ver qué queremos hacer. Es un feeling, una idea que puedes tener en un momento determinado. Lo que falta es sentarse y decidir, no creer que sí o que no.
No puede existir Héroes del Silencio con otro vocalista u otro guitarrista. Es parte de nuestra vida; no nos puede caber en la cabeza Héroes del Silencio con otra gente».
Esta decisión de editar un disco de rarezas, ¿ha sido vuestra o de la discográfica?
«Hemos estado involucrados en todos los aspectos, desde la selección de las canciones a la hora de buscar en el baúl de los recuerdos, sobre todo en las demos. Ahora estamos de promoción; es una decisión conjunta, como sucede en todos los discos».
Héroes del Silencio siempre ha estado ligado a Internet, sobre todo tú, Joaquín, que llegaste a hacer un CD-ROM. ¿Hasta qué punto te parece interesante?
«Es muy interesante, aunque ahora estoy un poco desconectado de todo ello después de terminar saturado de Internet. Me parece una gran fuente de información; lo que pasa es que las supuestas autopistas de la información son carreteras comarcales por ahora.
La información que hay en Internet es más información comercial que real. Tiene que tender a ser más técnico, más práctico, y dentro de diez años seguro que será lo que la gente espera. Nosotros llevábamos un diario de gira por México que publicábamos en Internet».
¿Os parece también positiva la mitomanía que se ha creado en torno a vosotros? Hay mucha gente que intenta imitaros en todos los aspectos, sobre todo en el personal.
«Puede llegar a ser peligroso, como la persona que leyó El guardián entre el centeno y mató a John Lennon. Hay cierto mimetismo, pero la gente se da cuenta de que tiene que ser ella misma, y si de nosotros aprende a ser profesional, a luchar por lo que quiere y a ser un poco coherente con lo que dice, nos parece bien.
Todo está bien en su justa medida, porque el mimetismo o la forma de vestir te pueden ayudar a integrarte en lo que piensas, pero mientras aflore tu personalidad es positivo. En el momento en que asumes la personalidad de otro, no es bueno; no pretendemos para nada que la gente vista de una manera. Actuamos de una forma y la gente que haga lo que quiera.
Cuando eres más joven, tienes una mira e imitas lo que te gusta. Esta imitación trata de reforzar tu personalidad y vas buscando en lo que te gusta tus patrones de conducta. Mientras no pase de ahí, está bien, pero cuando llega a ser fetichismo, va en detrimento de tu personalidad».
En este sentido, ¿os gusta que la gente llegue a pagar 30.000 pesetas por vuestro primer maxi en directo?
«Y hasta 70.000. Y claro que nos gusta, porque despertamos algo más que el mero hecho de comprar un disco. Despertamos el coleccionismo, aunque hay muchos piratas que salen a nuestra costa.
Nos hace gracia que salgan tantos piratas, pero demuestra el interés de la gente, demuestra mitomanía. Nos parece muy bien, aunque hay gente que se habrá enriquecido, pero debemos prescindir de ellos.
Nosotros tenemos algunos, aunque cuando llegas a tener 18 o 20, te cansas. Hay que dejar espacio para los discos de The Cure. En el plano del mercado, los piratas no te quitan ventas comerciales».
Héroes del Silencio ha sido un grupo al que ni siquiera se han atrevido a imitar; tal vez las bandas han sabido que no podían.
«No tenemos constancia de ningún grupo que suene a nosotros. Tal vez alguno ha habido, pero tampoco se puede imitar a un grupo con exactitud, porque los mimetismos no están bien, porque cada uno tiene su ego y quiere hacer su propia música, aunque siga unos cánones que nosotros también hemos seguido.
Cuando nosotros empezábamos, escuchábamos a The Cure e íbamos con esa orientación hacia nuestra propia personalidad, pero era algo como punto de partida. Los patrones no tienen que ser estrictos».
En este tiempo han aumentado mucho las ventas de ciertos grupos o solistas nacionales, como Rosana o Alejandro Sanz. Al margen del estilo de música que hagan, ¿creéis que son cosas aisladas o, en general, la gente escucha más música nacional?
«Hasta cierto punto puede ser cíclico. A nivel de rock hay una escena indie muy presente, o grupos como Dover, que han abierto las puertas a otros grupos. Rosana o Alejandro Sanz están concentrando la atención de la gente, pero son artistas consagrados.
La escena independiente ahora está muy apoyada por festivales, porque es la única manera de que en España funcionen grupos como Dover, que no suelen interesar a las compañías porque la mayoría no vende más de 50.000 copias».
Respecto a vuestros últimos conciertos, ¿no creéis que olvidasteis demasiado los temas del principio?
«Hay cierta inquietud por renovarte. Los grupos no queremos ser como un jukebox, una máquina de repetición. Siempre tienes más cerca lo último que has hecho. Acabas un poco hasta los huevos de tus propias canciones.
Por ejemplo, tardamos mucho en hacer “Héroe de leyenda”; tuvimos que incluirlo en un set acústico. No te quieres repetir y te apetece tocar otros temas que consideras tan válidos como “Entre dos tierras”.
También sabes que hay una respuesta inmediata cuando se toca alguna canción concreta, pero después de una gira de ciento y pico conciertos, te apetece cambiar por razones personales».
Ahora, después de este disco, si el grupo no siguiese, ¿os molestaría que la discográfica empezara a editar recopilaciones como se hizo con Freddie Mercury después de muerto?
«No nos gustaría, ni estamos a favor de ello. Si llegara a ocurrir, es que estaríamos muy jodidos. Un disco recopilatorio siempre cierra una etapa, mientras que un disco en directo representa un instante preciso en tu carrera».
Archivo de prensa. Transcripción revisada para corregir errores ortográficos, de puntuación y de concordancia. Las declaraciones reflejan el momento en que se realizó la entrevista.